Un regadío más seguro

Andrés del Campo, presidente de los regantes: «Del campo tengo hasta el apellido, nací predispuesto»

Como uno de los grandes protagonistas del sector de la agricultura de regadío, le pedimos a Andrés del Campo, presidente de los regantes, que nos acompañe en el estreno de nuestro blog. Caballero andaluz hecho en mil batallas, nos brinda algunas reflexiones y pensamientos que emanan de una inagotable fuente de sabiduría, e incluso nos abre su corazón compartiendo algunos recuerdos y rincones del alma.

Es un verdadero placer contar con uno de los máximos exponentes de la defensa del regadío, en la primera entrevista de nuestro blog.

Qué opinión te merece la creación de este espacio de encuentro para el sector y las comunidades de regantes, el blog unregadíomásseguro.

Toda iniciativa encaminada a recoger y difundir las bondades del regadío debe ser bienvenida y celebrada. Nuestro sector es fundamental para cubrir necesidades tan elementales como la producción de alimentos, la lucha contra el cambio climático o la fijación de población en la España rural. Sin embargo, en la agenda política y social no se nos presta la atención que merecemos. Por lo que tenemos un importante reto por delante en relación con la comunicación de lo mucho y bueno que aporta el regadío a la sociedad, lo que nosotros llamamos sus externalidades positivas.

¿Cómo pronostica el año 2022 en lo relativo a la lucha por la defensa del regadío?

Sin duda, este año está marcado por la movilización de marzo donde los regantes nos hemos manifestado junto con las principales organizaciones agrarias. Durante este año 2022 seguiremos intentando un giro radical en la planificación hidrológica, ya que tal y como está concebida ahora mismo plantea la amenaza de no tener suficiente agua para regar durante los próximos años.

Ya escribimos una carta al presidente Pedro Sánchez para expresar el malestar del regadío con el Gobierno por haber priorizado el extremismo ecologista a la satisfacción de las necesidades básicas de agua. Somos un sector ignorado a pesar de aglutinar a los usuarios que utilizan alrededor del 64% del agua en España y una media del 70% a escala mundial.

En marzo los regantes nos hemos movilizado junto con las principales organizaciones agrarias.

En paralelo, continuaremos luchando para que los agricultores puedan contratar dos potencias eléctricas al año, después de que el Gobierno haya incluido esta disposición en la Ley para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, ya en vigor.

La medida impulsada ahora desde el Ministerio de Agricultura resulta un paso firme para poder discriminar la época de riego y la de no riego, tal y como consta en el texto. Sin embargo, el desarrollo reglamentario incumbe a Transición Ecológica, ya que se trata de una normativa perteneciente al sector eléctrico.

En este sentido, los regantes ahorrarían al menos un 20% de sus costes eléctricos si pudieran modificar la potencia contratada 2 veces al año, siendo ésta una de las más históricas reivindicaciones de Fenacore, que lleva insistiendo a lo largo de más de 10 años con los distintos Gobiernos de turno. Un ahorro que se elevaría hasta el 30% si lográramos un IVA reducido del 10% para el suministro de energía al regadío, tal y como soportan los suministros domésticos. Ahorro, en suma, que serviría decididamente para avanzar en el proceso de modernización del casi un millón de hectáreas aún pendientes. Nuestro gran objetivo defendiendo la transformación del regadío no es más que poder producir más alimentos con menos agua y energía, ocupando menos territorio y también fitosanitarios con la ayuda de la tecnología en los sistemas de riego y la biotecnología para los cultivos.

Cinco claves que las nuevas generaciones deben conocer (entender e interiorizar) de la cultura del regadío (las que les cuentas a tus nietos…)

Lo prioritario en el mundo sería cómo superar los retos de la agricultura del siglo XXI, y como claves: 1) una población mundial creciente, 2) la desnutrición actual de más de 800 millones de personas y 3) la consecuente presión sobre los recursos naturales. Todo agravado por 4) la incertidumbre de los efectos del cambio climático que sufrirán muchos países, se presentan como auténticas pandemias de este siglo. Y, frente a ellas, hay una vacuna que prácticamente todo lo cura: el agua. 

Porque regar no sólo es esparcir agua sobre cultivos y plantas, sino que resulta fundamental para limpiar el aire y reducir la contaminación, garantizar la alimentación, evitar la despoblación de las zonas rurales en nuestra ‘España vaciada’, vertebrar y cohesionar el territorio, impulsar el desarrollo industrial…

En definitiva, gracias a su aportación al crecimiento económico y a la creación de empleo, el regadío podría considerarse un aliado indispensable para trazar la hoja de ruta que ha de seguir España hacia un futuro sostenible. El regadío y la biotecnología sería esta clave nº 5) que solucionaría los problemas enumerados por las cuatro anteriores..

 

Cinco retos de la agricultura de regadío: 1) población mundial creciente, 2) desnutrición, 3) presión sobre los recursos naturales, 4) incertidumbre ante el cambio climático y 5) el regadío como solución a los problemas enumerados.

Con toda una vida dedicada a la agricultura, cítenos los hitos más relevantes vividos en su trayectoria profesional.

Como digo siempre, del campo tengo hasta el apellido, nací predispuesto. Soy ingeniero agrónomo y agricultor. Poco después de terminar la carrera fui nombrado Secretario y dos años después Presidente de la Comunidad de Regantes del Pantano del Guadalmellato de Córdoba.

Durante los primeros veinte años de mi vida profesional, trabajé en la empresa privada como ingeniero proyectista, fundamentalmente de regadío e instalaciones agropecuarias. Después como profesional libre, monté un Laboratorio de Análisis Agrícolas para asesorar explotaciones agrícolas y administrar explotaciones de regadío en España y Sudamérica.

Me siento especialmente orgulloso de llevar presidiendo Fenacore desde 1996. Han sido más de 25 años dedicados en cuerpo y alma a la defensa del regadío: un sector del que todos vivimos.

Además de Fundador, desde 2002 también presido la asociación internacional “Euro-Mediterranean Irrigators Community” (EIC), que agrupa a asociaciones de regantes de los países de Europa y norte de África, así como recientemente cofundador de “Irrigant d’Europe” (IE), una asociación que engloba a las principales asociaciones de ámbito nacional de Portugal, Francia, Italia y España.

Con tres adjetivos: como te defines…

 Trabajador, familiar y sincero.

Salmorejo cordobés con tomates de la huertaComida favorita (entendemos con magníficos ingredientes la huerta…)

El cocido y el salmorejo, tan cordobés como yo. ¡Ah! Casi me olvidaba de un plato que desde pequeño me gustó mucho: huevos fritos con patatas de ajillo. Eso sí, en la cocina no me gusta ni acercarme a los fogones, salvo que haga mucho frio.

Alguna manía que confesar…

Me relajo con mis largos paseos en mi querida Soria en verano. Cambiar en pocas horas desde Córdoba con más de 40º en agosto a Soria y dormir con manta es una agradable realidad. Mi padre nos decía a los 9 hermanos que somos: “Veranear no es ir a otro sitio a pasar calor, es quitarse el calor de encima” y nos llevaban a Soria. Hoy todos los hermanos, ya con hijos y nietos, nos seguimos reuniendo en Soria en agosto.

Una fecha señalada…

Cuando conocí a mi mujer y las de los nacimientos de nuestros hijos y nietos, y gracias a que ella me las recuerda.

Un lugar para perderse y relajarse…

Argentina, tierra grande y de contrastes, en la que trabajé bastantes años administrando explotaciones agrarias y viajando anualmente desde España.

 Cuéntanos sobre tus raíces…

Aunque nací en Córdoba donde siempre he vivido y mis antepasados desde hace al menos dos siglos, casi la época de la trashumancia, mi sangre es de origen soriano. Hoy me siento tan andaluz como soriano, a donde vuelvo con mi familia todos los veranos. Dice la gente del campo que en Andalucía ha habido tres importantes invasiones; la de los romanos, los árabes y los sorianos. Los últimos eran ganaderos que se trasladaban anualmente con sus rebaños de ovejas pastando a pie desde Soria en otoño (durante varios meses), pasando por Extremadura hasta Andalucía, donde pasaban el invierno. La vuelta era durante la primavera para pastar en verano en las ricas tierras altas de Soria. Al principio arrendaban tierras en todo el largo recorrido y cuando tuvieron recursos económicos compraron fincas junto a los ríos para que pudiesen abrevar los rebaños. Muchos de los primeros regadíos del siglo XX en Andalucía, que podría calificarse como el siglo del “desarrollo del regadío” en España, se ejecutaron en fincas propiedad de familias oriundas de Soria, supongo que porque todas lindaban con ríos o al menos disponían de agua abundante.

Como despedida, tus mejores deseos para todos los que nos leen.

Deseo de corazón que los lectores puedan disfrutar de contenidos de calidad y rigurosos. Y  que el blog UnRegadíoMásSeguro contribuya a prestigiar un sector, incomprensiblemente, desconocido para muchos y que es base de su alimentación y subsistencia.

También me despido con el deseo a todos de que Dios nos conceda mucha salud, así como el agua que necesitan nuestros cultivos y embalses para poder mitigar los daños de las inundaciones y sequías.

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